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Category Archives: Hi tech

Así estoy siguiendo las elecciones. Mi amigo René se paletió y puso su webcam enfrente de un televisior, donde hace zapping por todos los canales (menos el Mega, que no lo veo por principios morales). Yo además con algunos diarios abiertos, la infaltable música y el sonido del videochat que me permite escuchar perfectamente el proceso eleccionario. Y si. Estoy muy nervioso, ok?

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Como no soporto la idea de un debut frustrado, decidí volver al origen hasta lograr solucionar el puto conflicto de los comentarios y un par de fallas extras con el tamaño de tipografías y colores del site.
Apenas lo logre hacer multiplataforma (o sencillamente que funcione como debe), hago un debut 2.
Se dice que para el reestreno del sitio podría ir a tocar Pink Floyd al Valle de la Luna. Ojo con eso.

UPDATE

Ya. Solucionado (espero), los líos de compatibilidad y de comentarios. A los que no sepan como poner unas palabritas, sólo basta con hacer click sobre el título del post en que desean opinar. De ahí, siguen los pasos. Ya está testeado en los 2 mejores navegadores del mundo: funciona perfecto en Firefox y Opera. O sea, también funciona bien en el water del Explorer. La manzana y las peceras están completamente integradas.
Ahora voy saliendo al norte a ver a Pink Floyd. Se dice que los llevaría “el Pepsi Challenge”. Eso al menos me contó el amigo de un tío de un primo que los trae. Dice que es en serio. Y como yo también soy serio, voy pa allá. Cualquier cosa, aviso.
Mientras tanto -y pa que este post valga la pena- juegue a ser amo y señor del periodismo por un rato. Tómese un tiempo eso si. Puede demorar un poco en cargarse.

Si hace unos 10 años alguien hubiera hablado sobre un fenómeno llamado globalización, probablemente le habrían dicho que estaba loco, que no iba a ser posible que todo el mundo estuviera comunicado con todo el mundo, que la brecha digital iba a impedir que los groenlandienses pudieran estar 100% comunicados con los tuvaluenses (lindas islas aquellas); que la vieja de la esquina iba a poder mandar un mail a su hijo en Chipre, y que el pelotudo que está en Chipre (pudiendo haberse ido a Hong Kong que es más lindo), iba a poder comprar flores para su mamá por la tienda online de Kiribati, para que le llegaran a su vieja al día siguiente en un vuelo de FedEx.
Sin embargo, la globalización ya está aquí, todo el planeta está conectado, las redes digitales son una realidad, el comercio electrónico funciona, los emails son cada vez de mayor capacidad y eficacia, y nuevas herramientas han venido a impulsar aún más el acercamiento de toda la Tierra en un lugar común: la red.
Porqué hago esta reflexión un día feriado a las 7 de la tarde?. Simplemente porque la revolución digital también creó el blog como un medio de comunicación que permite expresarnos y abrir “vitrinas virtuales” para que CUALQUIERA nos visite, y se entere de las cosas que sus autores deciden expresar en este medio revolucionario y poderoso. La desventaja de todo esto, de la internet, de las nuevas vías de comunicación, de la cercanía, es que cuando escribes algo, fácilmente todo el mundo se entera. Iba a Chile de sorpresa, para que a mis viejos les diera un ataque (de felicidad, no al corazón). Pero este puto fenómeno me jugó a favor y en contra. A favor, porque lo publiqué con la certeza de que los principales involucrados -mis padres- no iban a verlo porque no cachan nada de internet, y porque en la familia no son más de 2 los que saben que escribo en un blog. Además, un mail de advertencia fue enviado precisamente para evitar alguna filtración. En contra, porque uno de esos dos que sabe, no recibió el mail y no encontró nada mejor que llegar hoy a la casa de mis papás, diciendo: …”y zupieddon que viene Javiedd a Chidde edd 21 de ezte mez?…” (léanlo con voz de gilipollas angustiado por dar una exclusiva).
Odio la globalización. Y por los próximos 30 minutos también al hocico de tarro de mi hermano.

No pude evitar tomar prestado esto de un blog argentino. Gracias Podeti.

Creo no exagerar si aseguro que la discriminación a la que se ven sometidos los poseedores de videocasseteras es comparable al APARTHEID SUDAFRICANO (bueno, capaz que un poquito). La realidad es que los que aún no nos VENDIMOS AL SISTEMA comprando uno de esos aparatos de DVD tenemos que soportar humillaciones y marginaciones – y tampoco creo no exagerar al decir esto – dignas de un ESTADO TOTALITARIO (bueno, tal vez un poquito).

“No, la tengo en DVD”; “No, se consigue sólo en DVD”; “Eso lo ves en la versión en DVD”; “No, la tengo en DVD (de nuevo)”; “No, la tengo en DVD, ya te lo dije varias veces, deja de preguntarme siempre lo mismo, esto ya es para hacerte una denuncia por acoso moral” son sólo algunas de las frases que escuchamos a diario, comparables – sin exagerar (bueno, sólo un poco)– al MORDER DEL LÁTIGO o el POTRO DE TORMENTO. Estos continuos vejámenes –son los que provocan odio, resentimiento y sangrientas revueltas populares comparables a la REVOLUCIÓN FRANCESA – sin exagerar, o a lo mejor, exagerando ligeramente.

Y no voy a decir que llegué al punto de desear que todos los poseedores de DVD mueran horriblemente – eso sería exagerar un poco – pero sí admito que he realizado un par de ritos de magia negra casera – nada sórdido, todo tranqui, siempre dentro del ámbito familiar – pidiendo que sus aparatos les ESTALLEN a todos EN FORMA ESPECTACULAR, y en todo caso que alguna que otra esquirla les pegue en la cara – sin lastimarlos ni nada, sólo para darles un buen susto. No quiero que piensen que soy un monstruo.

Los Dioses Oscuros me han sido esquivos una vez más y la cabra negra que sacrifiqué parece haber muerto en vano; sin embargo, un Dios más misericordioso pero justiciero ha lanzado su castigo a estos miserables. Un castigo horrendo, tal vez algo sutil y bastante irónico: sencillamente, ha dictaminado los poseedores de DVDs van atener que tirarlos a la basura en un par de añitos gracias a este inminente adelanto.

¡Disfruten de sus inofensivas persecuciones de autos, sus aburridos reportajes a Scorsese y sus subtítulos en neocelandés con doblaje en sirio libanés, actuales Dueños del Statu Quo! ¡Porque cuando el nuevo Mega-DVD FX con rueditas y rayos láser y la mar en coche salga al mercado, y yo sea el primero en comprarlo con el dinero que ahorré manteniéndome firme junto a mi fiel y ruidosa videocasetera y no alquilando DVDs – sí, tengo una alcancía especial destinada a eso -, yo me presentaré ante ustedes en toda Mi Magnificencia, riéndome de sus ridículos disquitos de reflejo violeta – encima violeta -, cargado de cinematecas de civilizaciones enteras guardadas en un soporte no mayor que la uña de mi dedo pulgar, y pagándoles eones de humillación con la misma moneda, en un acto de reivindicación comparable a – sin exagerar – una HIPOTÉTICA DEVOLUCIÓN DE AMÉRICA A LAS RAZAS INDÍGENAS!

Bueno, exagerando un poquito.

Me pasa seguido. Veo una “solucion” a una “necesidad” a la mano. Voy, contrato o pago por ese “remedio”, y al final, después que satisfize mis “deseos” quedo varado con un “problema”. Críptico?.
Contraté banda ancha en casaméxico, aburrido de las eteeeernas esperas para bajar algo de la red, porque no podía usar ningún programa para hablar por la web, ni mucho menos enviar algunos de los trabajos que me piden desde Chile. Por eso, Telefónica llegó a mi casa, y promoción mediante, instaló un módem y servicio de banda ancha de un mega al precio de una de 256k. Todo bien, hasta que se me ocurrió “subir” material de video para enviar a Santiago. Craso error. El resultado del “experimento” es un día completo para grabar entrevistas, de 10 de la noche del jueves hasta las 6 y media de la mañana del viernes para codificar, y desde las 9 de la mañana de ese mismo viernes para enviar el material. Son las 6 de la tarde de ese mismo viernes. No he almorzado, ni siquiera he dormido. Y por supuesto, nada de lo que estoy enviando ha llegado.
No se si la tecnología nos ayuda o nos perjudica. Estoy en ese umbral de la duda casi plausible.

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