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Hoy estuvo de cumple la Karina, una ex a la que adoro con el alma. Vivimos un romance tórrido, y que en algún momento sencillamente se fue a la mierda, básicamente porque me farrié a la mina grossa que tenia al lado. Un año juntos y puedo decir con propiedad que a pesar del tiempo, ha sido de lo bueno que me ha pasado en la vida. Sin embargo, hubo un momento (quizás varios), en que ella me odió mal. No tiene que ver con que le haya puesto el gorro por cierto, sino porque hace justo dos años atrás, olvidé su cumpleaños. Al menos eso cree ella, lo que es yo, justifico el desliz asumiendo que soy muy malo para recordar fechas. Siempre mis hermanos pasan el dato el mismo día de los cumples de la Irma y el Nen, mis viejos. Con decirles que hasta propio se me olvida, y eso que tengo un hermano que nació el mismo día. Esa “amnesia” quizás se deba a que los últimos años mi “día especial” los pasé trabajando como cerdo. El tema es que precisamente por ese motivo, decidí no seguir en mi afán desmemoriado. Porque olvidar cumpleaños, dejar de ir a ocasiones en que uno es invitado especialmente, o decir que “no” a algo para lo que habías comprometido tu presencia, es desligitimarte frente al resto, es como cerrar las puertas que los amigos deciden abrir en su vida para ti. Es mamón lo que digo, no lo niego, pero también es cierto que muchos de nosotros nos escudamos en esa coraza del chico cool que nada recibe, y que por dentro siente la indiferencia y el olvido de esos mismos que creyó incondicionales. Nada más pendejo.
De seguro ese temor me tuvo anoche a las 11:59 listo para grabar un saludo de cumple para ella. Dejé a un lado las cosas en las que estaba, y por un momento pretendí ser generoso. Olvidé sacar la basura y poner papel higiénico en el baño (práctica muy poco recomendable). Pero ayer a esa hora sentí que estaba haciendo lo que debía, porque gran parte de la vida “es” de los amigos. De los de verdad. De los que no te abandonan por pensar mal, ni menos por no compartir sus criticas ni pensamientos contigo. Menos de los que te creen inferior, sólo porque sabes menos. No. Hoy aprendí a través de ese pequeño saludo, que es muy fácil saber cuando paso del estado del “conocido” a ese especial, mamón, salamero pero agradable, del “amigo de la vida”.

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One Comment

  1. JUEGUE!!
    el mío es el 6 de febrero.


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