Skip navigation

La cabeza me tiene mal. Comprimido. Molesto. Atorado. Lo peor de todo es que no se cómo hacer para aislar los miles de pensamientos que se me cruzan. Lo paso mal porque no disfruto. Mis momentos de alegrías son escasos, pero a pesar de eso trato de andar alegre.
Hoy detecté una falla en mi. Una grave. Mientras me relaciono con gente en un nivel primario, sin incluir mayormente los afectos, las cosas funcionan perfectamente. Solo basta pasar a una fase más profunda para que las cosas cambien. Odio eso de mi. Profundamente. Pienso en mis amigos, en que estoy solo, en mis miedos. Y pienso en ese susto de repetir acá la fórmula que me terminó haciendo huir de Santiago.
Pienso en las chicas que están enfrente mio, y en si llegará bien la plata que le mandé a mi hija. Adoraría poder sólo sentir. Maldita cabeza. Pienso en la fiesta de cumpleaños de Paloma, y en que las cosas van a ser especiales porque viene Antonino. Pienso en el libro de ángeles que vi en el centro y pienso por extensión en Cárdenas. Todo llega por montones, con muchos recuerdos individuales de cada una de esas cosas. No hay ninguna conexión, sólo chorros de imágenes, datos, hechos. Solo muestras concretas de cosas que quiero sentir.
Me costo escribir esa palabra, y de seguro fue así porque esta cabeza maldita estaba buscando una alternativa.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: