Skip navigation

Es un confirmado: los viernes son los días en que siento que el mundo sencillamente se rebeló conmigo, en que todos me odian y donde eventualmente algún terrorista podría venir a poner un artefacto explosivo a la mítica casa México. O es también el día en que siento con más fuerza esa sensación de que las cosas no están bien acá. Una suerte de indefensión si quieren llamarla. La vengo percibiendo los últimos cuatro viernes, y siempre responde al mismo patrón: un inicio de día notable, con energía, hasta con ganas de cambiar el mundo. Pero a medida que las horas pasan, la alegría se transforma en una profunda tristeza. Hoy sin ir mas lejos fui al centro a averiguar por un libro y ése fue el momento del desajuste. Llegué empiladísimo a Florida y Corrientes, y ya en el viaje de regreso a San Telmo venía simplemente destruido.
La verdad es que no se exactamente que pasa, pero lo que sea no me esta gustando. Voy por un Ravotril. A ver si el mundo y yo logramos reconciliarnos, en éste, otro de los malditos viernes.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: